Ventajas y desventajas de las cintas de correr


A muchos les cuesta ponerse un chándal y unas zapatillas para salir a correr a la calle. Sin embargo no tienen ningún problema en hacer deporte en casa, y miran en los catálogos de máquinas de gimnasio y mancuernas preciode las cintas de correr, los bancos de abdominales o cualesquier otro aparato que les ayude a estar en forma sin necesidad de hacer deporte al aire libre.


Precisamente de las cintas de correr es de lo que queremos hablar en este artículo. Y para ello contamos con la colaboración de bmx-fitness.es/, que nos va a hablar acerca de cuáles son las principales ventajas que tienen estas máquinas, así como de los puntos que no son tan positivos, que conviene conocer para tomar una decisión acertada.


Ventajas de utilizar una cinta de correr


Correr en una cinta, tanto dentro de casa como en un gimnasio, ofrece ventajas tales como la seguridad que supone no tener ningún elemento que pueda estorbarnos mientras estamos en marcha. Así se evitan accidentes y peligros que están fuera de nuestro control en la calle.


El suelo por el que vamos a correr es siempre regular, de manera que no nos vamos a tropezar con ninguna irregularidad del terreno, una piedra o un charco.


Siempre hará buen tiempo mientras corremos sobre la cinta. No llueve y el sol no nos hace daño-


Se puede tener bajo control tanto la velocidad que queremos llevar como lo inclinado que sea el firme sobre el que usamos estos equipos de gimnasio que estará siempre en condiciones óptimas.


Desventajas


También hay algunos puntos que no son tan positivos cuando se corre sobre una cinta. Por ejemplo, las piernas trabajan menos, ya que la máquina hace parte del movimiento. Además, las zancadas que se dan corriendo son más cortas, ya que hay que ajustarse a la superficie disponible.


Es más fácil aburrirse corriendo, ya que no hay un paisaje que ir mirando, ni se puede correr con alguien al lado. Es verdad que se puede tener cerca a otros corredores en otras cintas, sobre todo en un gimnasio, pero la distancia es algo más larga que cuando corremos en el exterior.


Correr excesivamente en una cinta puede causar lesiones, ya que la superficie no amortigua. Incluso con unas buenas zapatillas, el efecto de correr en una cinta es más duro que el de correr en la calle.


En definitiva, correr es bueno. Y es mejor hacerlo en una cinta que no hacerlo nunca. Sin embargo lo ideal es utilizar las cintas para entrenar, y salir de vez en cuando a correr mientras respiramos un poco de aire puro.